miércoles, 16 de julio de 2014

Biografía desautorizada de Hilario Castellano Gallardeu


Hilario Castellano Gallardeu fue un ensayista y un hombre abocado a las letras, la ciencia y las bellas artes. Si bien no se ha destacado en ninguna de estas áreas su incursión temprana en cada uno de estos campos ha sido poco notable. Nacido en 1807 en la ciudad de Córdoba y muerto en 1858 en Buenos Aires, se lo ha reconocido como miembro de la generación del 37, junto a otros grandes literatos como Esteban Echeverría, Domingo Faustino Sarmiento y Juan María Gutiérrez, aunque de modo erróneo. Obras de alto reconocimiento universal tales como El despertar, La escondida y El indio en llamas nunca han sido escritas por él, si bien se las han adjudicado como propias. Tampoco escribió El gaucho en la montaña, ni Pierre Menard, autor del Quijote, ni La Odisea, ni el Martín Fierro. Nunca realizó una pintura, escultura o manualidad. No descubrió antídotos anti-bacterianos, ni vacunas, ni llevó a cabo experimentos novedosos, ni vetustos. No tuvo ni un hallazgo científico en toda su trayectoria vital. No se destacó en ningún espacio deportivo, ni en gimnasia. Jamás metió un gol, ni siquiera de puntín. No fue un aficionado a la música. No tuvo oído musical ni para escuchar ni para tocar instrumentos. No compuso óperas, ni oberturas, ni sonetos, ni serenatas. Aún se duda de su natalicio e, incluso, de su fallecimiento; lo que ya no lo incluiría en la generación del 37 sino en el grupo de Boedo, pero no puede decirse que ese sea un dato certero. Tampoco perteneció al boom latinoamericano, ni escribió en la Revista Sur, ni en Punto de Vista. No dibujó historietas, ni redactó los guiones. Durante un largo período se pensó que su nombre no era Hilario, ni sus apellidos los consignados en el título. También se sostuvo que pudo haberse tratado de una mujer. O quizá de varias. Se llegó a desconfiar de su existencia pero la historia aún no lo ha corroborado. Por lo menos no del todo. Aún se duda de su biografía, de las fuentes utilizadas para su escritura y de la posibilidad, incluso, de que sea otra. Aunque no tan prolífera como esta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario